Murcia se sitúa en un entorno privilegiado de gran belleza, ya que a lo largo de 250 kilómetros de litoral, la naturaleza ha prodigado atractivos colores y paisajes que visten la costa bañada por dos mares: el Mar Menor y el Mediterráneo. Impresionantes acantilados, paradisíacas y solitarias playas de interminable y blanca arena, animados puertos y calas salvajes de aguas de espejo convierten a Murcia en el destino ideal para pasar unos inolvidables días de descanso.
Desde el pueblo pesquero de Águilas hasta las blancas dunas de la playa de El Mojón, en San Pedro del Pinatar, se extienden kilómetros de playas y calas solitarias que aguardan al bañista, al navegante, al pescador y al submarinista. Hay, además, encantadoras y pintorescas localidades pesqueras, como La Azohía o Cabo de Palos, donde perderse unos días; puertos como el de Mazarrón para pasar una divertida noche y disfrutar de una magnífica gastronomía tras un día de playa; paraísos naturales, únicos en el Mediterráneo, a la altura de las playas de Calblanque y Calnegre y uno de los complejos turísticos más apreciados del Mediterráneo: La Manga del Mar Menor, un paraíso entre dos mares, dotado de una magnífica y amplia infraestructura hotelera.
Los amantes de los deportes náuticos encuentran, además, uno de los mejores lugares del mundo para practicar vela, piragüismo, natación, esquí, motonáutica, windsurf, catamarán y toda clase de actividades acuáticas en los numerosos clubes, puertos y escuelas deportivas. La Estación Náutica del Mar Menor y los consorcios de Águilas y Mazarrón ofrecen la posibilidad de alquilar material, contratar cursos de vela y reservar alojamiento en unas condiciones muy ventajosas.
Para dejar que el paladar también disfrute de la época vacacional, Murcia ofrece una gastronomía rica y variada, con excelentes vegetales de la huerta, una buena oferta de carnes y los preciados tesoros del mar.